Un estudio del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) revela que tener piel oscura, nacer en el sur del país y tener padres con educación básica limita significativamente la mejora en la calidad de vida de millones de mexicanos. Según el informe Movilidad Social 2025, el 57% de los niños de piel oscura en el 20% más pobre de la población permanecen en esa condición en la adultez, mientras que entre niños de piel clara solo un tercio se mantiene en el mismo nivel.
Además, la región de nacimiento influye de manera crucial: en estados del sur como Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, el 64% de los niños pobres se mantiene en esa situación en la edad adulta. En contraste, en la zona centro-norte (Aguascalientes, Jalisco, Michoacán), solo el 31% permanece en esa condición, evidenciando una mayor movilidad social.
El informe también señala que el nivel educativo de los padres es otro factor determinante: quienes provienen de padres con educación primaria tienen un 39% de probabilidad de quedarse con ese nivel, mientras que los hijos de padres con estudios profesionales tienen un 63% de chances de lograr ese mismo nivel educativo.
El CEEY concluye que la desigualdad estructural y la transmisión intergeneracional de la pobreza son retos importantes que requieren políticas públicas centradas en ampliar las oportunidades y fomentar la movilidad social en todo el país.


