Ciudad de México. El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch informó que ya se revisan los vídeos que se tienen del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo antes y después del atentado que le quitó la vida el sábado pasado. Al mismo tiempo, dijo que por ahora no se tienen indicios de que los policías municipales que lo resguardaban estuvieran vinculados al crimen organizado que perpetró el ataque.
Poco antes el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla detalló que la Guardia Nacional realizaba la “seguridad periférica”, pero el propio alcalde había determinado que fueran policías municipales de su confianza quienes realizarán la vigilancia más estrecha. Señaló que en diciembre ,se le asignaron seis elementos y un vehículo y en marzo, se reforzó con otros ocho elementos y otros vehículos.
Detrás del homicidio de Carlos Manzo, ocurrido el pasado 1° noviembre, estuvo el crimen organizado, porque el arma que utilizó el agresor es una pistola 9 milímetros, que se había usado en dos asesinatos más: así como la forma como se operó el ataque, indicó Torres Piña.
Apuntó que el homicida del presidente municipal continúa sin ser identificado, no cuentan con datos oficiales. Por lo que ya pidió al Instituto Nacional Electoral (INE), que proporcione datos del homicida.
Subrayó que hay avances en las investigaciones y continuarán hasta detener a los demás responsables. No quiso hablar del grupo criminal involucrado, dijo que de acuerdo al estudio de rodizonato de sodio en ambas manos, el resultado salió positivo, por lo que es seguro que él fue quien accionó el arma; además, en las pruebas sobre ingesta de drogas, también salió positiva al arrojar que consumió anfetaminas y mariguana.
Hubo una persona detenida y todo indica que también estuvo involucrada.
A río revuelto…
Por su parte, el gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, comentó sobre las marchas realizadas este domingo en Uruapan y Morelia, por parte de ciudadanos que demandaron justicia y castigo para los responsables. Dijo que en Uruapan fue una participación muy sentida por la gente, que se encontraba sensiblemente afectada por lo ocurrido.
Sin embargo, en Morelia la marcha se llevó con normalidad, aunque fueron vistos gente de partidos opositores, “porque a río revuelto ganancia de pescadores, incluso le pregunté sobre lo ocurrido al alcalde de Morelia, Alfonso Martínez, y me dijo que él no tuvo nada que ver”.
Y al llegar a palacio de gobierno, un grupo de hombres entró a la fuerza a la sede del Poder Ejecutivo y causó destrozos; salieron corriendo, luego provocaron a los policías, por lo que fueron detenidas ocho personas —entre ellas tres mujeres— que tenían en su posesión tres bombas molotov.


