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Con la llegada del invierno en Texas, no solo se deben afrontar resfriados y gripes comunes, sino que también se presenta un malestar particularmente incómodo: la fiebre del cedro. Aunque sus síntomas se parecen a los de la gripe estacional, esta afección no es causada por un virus, sino por el polen de los cedros de montaña, principalmente el Ashe juniper (junípero de Ashe). Este polen afecta la calidad del aire y provoca reacciones alérgicas, especialmente en el centro del estado.
¿Por qué ocurre la fiebre del cedro?
La fiebre del cedro es una respuesta inmunológica del cuerpo al polen que los cedros de montaña liberan durante la temporada de polinización, que generalmente comienza a finales de otoño y alcanza su punto máximo en enero. A diferencia de otras plantas que polinizan en primavera, los enebros de Ashe lo hacen durante el invierno, lo que intensifica la alergia. Este fenómeno se desencadena principalmente por los frentes fríos, que abren simultáneamente los conos de polen de los árboles, liberando grandes cantidades en el aire.
Síntomas de la fiebre del cedro
Aunque sus síntomas se asemejan a los de un resfriado o gripe, la fiebre del cedro es una reacción alérgica. Los síntomas más comunes incluyen:
- Secreción nasal
- Estornudos
- Fatiga
- Dolor de garganta
- Pérdida parcial del olfato
- En algunos casos, fiebre leve, lo que puede generar confusión con enfermedades respiratorias virales.
El biólogo Robert Edmonson, del Servicio Forestal de Texas A&M, explica que la irritación no es tanto por la naturaleza alergénica del polen, sino por la alta concentración de este en el aire. «Es como respirar en medio de una tormenta de polvo», dijo.
¿Realmente causa fiebre?
A pesar de su nombre, la fiebre del cedro no genera fiebre ni está causada por el árbol del cedro en sí, sino por el enebro de Ashe. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar una leve fiebre como parte de la reacción alérgica, lo que puede confundir a quienes no conocen esta condición.
Prevención y tratamiento
No existe una cura definitiva para la fiebre del cedro, pero se pueden tomar medidas para reducir los síntomas:
- Limitar el tiempo al aire libre durante los picos de polinización.
- Mantener las ventanas cerradas para evitar que entre polen en el hogar.
- Usar filtros de alta eficiencia en los sistemas de ventilación.
- Cambiarse de ropa y ducharse después de estar al aire libre para eliminar el polen de la piel y el cabello.
- Tomar antihistamínicos o medicamentos para alergias, pero siempre bajo la supervisión de un médico.
Aunque no se recomienda eliminar los árboles de cedro, quienes sufren de alergias severas pueden consultar los pronósticos locales de polen para anticipar los momentos más críticos de la temporada y tomar precauciones adicionales.
Impacto ambiental y ecosistema
Aunque la fiebre del cedro es un malestar para los residentes, es importante recordar el rol vital de los enebros de Ashe en el ecosistema de Texas. Estos árboles nutren la fauna, enriquecen el suelo y sus bayas se utilizan en medicinas naturales. No obstante, su ciclo de polinización invernal sigue siendo un reto para quienes padecen de alergias estacionales en la región.
Conclusión
La fiebre del cedro es un fenómeno estacional en Texas que, aunque similar a una gripe, es causada por el polen de los enebros de Ashe. Con un poco de preparación y cuidado, los residentes pueden minimizar los síntomas y continuar con sus actividades cotidianas. Mantenerse informado sobre los niveles de polen y seguir las recomendaciones médicas es clave para sobrellevar esta peculiar temporada de alergias.


