El Senado aprueba reducción a 40 horas laborales, pero sin garantizar dos días de descanso

Nacional

AGENCIAS.

Ciudad de México, 11 de febrero de 2026.– El Senado de la República aprobó la reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales de manera gradual, aunque dejó fuera la obligatoriedad de establecer dos días de descanso por semana, uno de los puntos más debatidos por la oposición.

La modificación plantea una disminución progresiva de dos horas por año a partir de enero de 2027, con el objetivo de alcanzar las 40 horas en 2030. Sin embargo, el texto no establece explícitamente que la semana laboral deba ser de cinco días con dos de descanso obligatorio, lo que generó críticas por parte de legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.

Durante la discusión, la senadora priista Cristina Ruiz señaló que “trabajar seis días no es descanso” y sostuvo que la ciudadanía demanda cinco días laborales y dos de reposo. La oposición también cuestionó que la propuesta contemple hasta 12 horas extras semanales, en lugar de las nueve que originalmente se habían planteado.

Pese a los señalamientos, la reforma fue aprobada en lo general y en lo particular y ahora será enviada a la Cámara de Diputados para su análisis y eventual ratificación. En San Lázaro ya se han manifestado posturas críticas, aunque las bancadas opositoras adelantaron que votarán a favor al considerar que representa un avance, aunque incompleto.

El senador panista Marko Cortés calificó la medida como “un acto de justicia a medias”, pero reconoció que alinea a México con estándares internacionales en materia laboral. En tanto, el morenista Óscar Cantón defendió que la reducción a 40 horas implica, en términos prácticos, una jornada de ocho horas por cinco días, y aseguró que actualmente el 35% de la población ocupada ya goza de dos días de descanso mediante contratos colectivos y acuerdos patronales.

La iniciativa tiene antecedentes en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuando no logró avanzar por falta de consensos. Fue retomada por la administración de Sheinbaum tras mesas de diálogo con empresarios, sindicatos y organizaciones sociales. La propuesta aprobada desechó diversas reservas enfocadas en establecer explícitamente los dos días de descanso obligatorio.

En la Cámara de Diputados, legisladores de Movimiento Ciudadano colocaron pancartas con consignas como “40 horas, ¡ahora!” y “2 días de descanso por ley”, al advertir que la reforma podría convertirse en una simulación si no se garantiza plenamente la semana laboral de cinco días. La coordinadora Ivonne Ortega criticó que la implementación sea hasta 2030 y que no se reduzcan las horas extras.

De acuerdo con datos oficiales citados durante el debate, en México las personas trabajadoras laboran en promedio más de 2 mil 100 horas al año, cifra superior al promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Además, el 27% de la población ocupada trabaja más de 48 horas semanales, el porcentaje más alto entre las naciones integrantes de ese organismo.

La reforma busca beneficiar, de manera eventual, a más de 13.5 millones de trabajadores en el país.