AGENCIA.- Más de 60 distritos de riego en todo México firmaron un acuerdo histórico para donar las concesiones de agua que no utilicen, con el objetivo de destinarla a zonas de estrés hídrico tanto para el campo como para el consumo humano. Esta medida forma parte del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, que busca mitigar la crisis hídrica que afecta al país.
El acuerdo fue encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y con la participación de gobernadores de las 32 entidades federativas, así como representantes de sectores empresariales y académicos. La firma tuvo lugar en el Parque Ecológico de Xochimilco, donde se destacó la importancia de este compromiso para garantizar el acceso al agua en las regiones más afectadas por la sequía.
Donación de agua y tecnificación del riego
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, subrayó que los distritos de riego se comprometieron a devolver más de 2,800 millones de metros cúbicos de agua a la nación, cantidad que equivale al consumo anual de agua de 20 millones de mexicanos. Esta donación se hará en el marco de un plan de tecnificación de riego que abarcará 200,000 hectáreas en todo el país, lo cual permitirá incrementar en un 50 por ciento la producción de alimentos.
«Estos distritos de riego están dispuestos a aportar más agua porque saben que, con la tecnificación del riego, podrán producir más con menos recursos hídricos», explicó Berdegué. La estrategia busca mejorar la eficiencia en el uso del agua y reducir la sobreexplotación de los acuíferos, lo que permitirá un uso más sustentable del recurso.
El ciclo del agua como bien nacional
Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, resaltó que la escasez de agua afecta de manera desigual a distintas regiones del país, impactando a 35 millones de personas y afectando gravemente a 104 cuencas hidrográficas y 114 acuíferos que están sobreexplotados. En este contexto, el Plan Nacional Hídrico, que forma parte de este acuerdo, propone un modelo integral de desarrollo sostenible para proteger los recursos hídricos y superar los efectos negativos de las políticas neoliberales que, según la funcionaria, promovieron una visión extractivista y privatizadora.
«El agua es un bien nacional que debemos valorar y proteger. El Plan Nacional Hídrico es un paso fundamental hacia un modelo más justo y equitativo», afirmó Bárcena.
Agua como derecho humano
En su intervención, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que uno de los principales objetivos del acuerdo es reconocer el agua como un derecho humano y no como una mercancía. En este sentido, señaló que es fundamental poner en orden las concesiones de agua, asegurando que se utilicen de manera legal y eficiente. «Es necesario hacer un registro único de las concesiones, y eliminar aquellas que no se estén utilizando para poder destinar el agua a usos que realmente lo necesiten», afirmó Sheinbaum.
Con este acuerdo, el gobierno mexicano busca dar un paso decisivo para enfrentar la crisis hídrica que afecta a diversas regiones del país, mejorando la gestión del recurso y garantizando su disponibilidad para las generaciones futuras.


