Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. Es una oportunidad para concienciar, educar y mejorar la comprensión del VIH como un problema de salud pública mundial.
La conmemoración se originó durante la Cumbre Mundial de Ministros de Salud sobre Programas de Prevención del Sida, realizada en Londres en 1988. “Desde entonces, los organismos de las Naciones Unidas, los gobiernos y todos los sectores de la sociedad civil se unen en todo el mundo cada año para celebrar actividades en torno a temas específicos relacionados con el sida”.
Este año, el lema que la Organización Panamericana de la Salud propone para el Día Mundial de la Lucha contra el Sida 2016 es: «Acepta el reto. Terminemos con el Sida».
Es el momento propicio para fortalecer el apoyo en la respuesta al VIH en las Américas y tomar pasos innovadores para que la Región pueda alcanzar las Metas Mundiales para acabar con la epidemia en el 2030.
De acuerdo con cifras del CENSIDA, México tiene la prevalencia de VIH más baja en la región, situándose en 0.2 % en la población de 15 a 49 años. Es decir, 2 de cada mil personas de esas edades vive con este virus.
Hasta diciembre de 2015, 200 mil personas vivían con VIH y se estima que sólo el 37% no conoce diagnóstico. De 2011 a 2015, las nuevas infecciones por VIH se han mantenido estables en 11 mil por año. Por otro lado, hasta el 30 de junio de 2016, en todo el país hay 125 mil personas que tienen acceso a tratamiento antirretroviral.
En el panorama mundial, ONUSIDA6 estima que en 2014, 36.9 millones de personas vivían con VIH, sin embargo, 17.1 millones no sabían que tenían el virus. Hasta junio de 2015, 15.8 millones de personas con VIH tenían acceso a tratamiento antirretroviral.
Bajo el lema “Levantemos las manos por la #prevenciónVIH, la campaña del Día Mundial del sida de este año “explorará diferentes aspectos de la prevención del VIH y cómo afectan a determinados grupos, como las adolescentes y mujeres jóvenes, las poblaciones clave y las personas que viven con el VIH”
La prevención combinada del VIH, detección temprana y acceso a tratamiento antirretroviral serán fundamentales para lograr detener la transmisión del virus en los próximos años. Para alcanzar ese objetivo, los gobiernos, los proveedores de servicios de salud, los organismos de cooperación, la sociedad civil, las personas viviendo con VIH, las poblaciones clave y otros interesados directos en esta lucha deben trabajar conjuntamente e intensificar la respuesta al VIH.


