Redistritación de Texas seguirá en la agenda legislativa

Valle de Texas

La redistritación de Texas continúa siendo un tema central en la agenda legislativa tras una serie de eventos recientes. El gobernador Greg Abbott, junto con el vicegobernador Dan Patrick y el presidente de la Cámara de Representantes, Dustin Burrows, anunciaron que la actual sesión especial legislativa se suspenderá el viernes y que Abbott convocará de inmediato otra sesión especial. Esta nueva sesión tendrá la misma agenda que la anterior, centrada en la redistritación para crear hasta cinco distritos adicionales favorables a los republicanos, y podría incluir otros temas conservadores. Abbott declaró que seguirá convocando sesiones especiales una tras otra hasta conseguir la aprobación de esta agenda, sin dar respiro a los legisladores demócratas que abandonaron el estado para impedir el quórum y frenar la aprobación del nuevo mapa.

La ausencia de los demócratas de la Cámara de Representantes ha paralizado la aprobación de leyes en esa cámara, mientras el Senado ha aprobado el mapa de redistritación gracias a que algunos demócratas permanecieron para permitir la votación. Los demócratas acusan que esta redistritación es un intento partidista para reducir la representación de votantes marginados y critican que la prioridad del Gobierno esté en la redistritación en lugar de enfocarse en atender las consecuencias de las recientes inundaciones mortales en Texas. Por su parte, los republicanos insisten en su derecho a redefinir los límites y responsabilizan a los demócratas por obstruir el trabajo legislativo, incluso destacando los costos incurridos para tratar de llevar de vuelta a los legisladores ausentes.

La sesión especial actual comenzó el 21 de julio y puede durar hasta 30 días, pero está prevista para terminar antes si los demócratas no regresan. Se anticipa que este ciclo de sesiones especiales continué indefinidamente hasta que haya quorum suficiente para aprobar la redistritación y otros temas en la agenda, incluyendo medidas sociales conservadoras como las relativas a baños públicos y restricciones contra las píldoras abortivas.

En resumen, la redistritación en Texas se mantiene en una prolongada batalla legislativa donde el gobernador Abbott utiliza sesiones especiales continuas para presionar a los demócratas a regresar y completar la aprobación del mapa favorecedor a los republicanos y otras políticas conservadoras, en medio de un bloqueo político que ha afectado también la respuesta a desastres naturales recientes.