El Día de la Salud Mental, ha sido establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el propósito de incrementar en todo el mundo el conocimiento público sobre las enfermedades mentales y cambiar la forma de ver a las personas que padecen enfermedades mentales. Esta conmemoración se lleva a cabo en más de 100 países.
Con motivo de este día, la OMS informa que aproximadamente «cuatro de cada cinco personas que necesitan atención por trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias en los países con ingresos bajos y medios-bajos no la reciben».
Consciente de eso, la Organización hace un llamado a Estados e instituciones a trabajar bajo el entendido de que «la salud mental influye en la salud del cuerpo, y a la inversa. Por ejemplo, los adultos mayores con enfermedades como las cardiopatías presentan tasas más elevadas de depresión que quienes no padecen problemas médicos. Por el contrario, la coexistencia de depresión no tratada y cardiopatía en una persona mayor puede empeorar esta última».
La Federación Mundial de Salud Mental inició en 1992 la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que sirve a muchos países y organizaciones para concienciar a la población de los problemas de salud mental y fomentar un debate abierto sobre los trastornos mentales, así como las inversiones en servicios de prevención, promoción y tratamiento.
Cada año, la celebración toca un tema en específico, el de este 2016 es «La Dignidad en la Salud Mental», que busca recordar «la importancia de respetar y promover la dignidad de las personas afectadas por trastornos mentales».
“Soy como tú, aunque aún no lo sepas”, es el lema que estableció este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre.
La Organización Mundial de la Salud, trabaja para lograr una mejora de la calidad de vida de las personas que tienen una enfermedad mental, así como de sus familiares y de todas las personas de su entorno. De igual manera, su objetivo es que la atención médica llegue cada día a más personas y que seamos conscientes que aquellos que padecen enfermedades mentales necesitan menos exclusión, menos discriminación y más ayuda para poder desarrollarse y vivir mejor.
La Organización Panamericana de la Salud – OPS está trabajando con los países para elaborar programas especiales para niños y adolescentes. La elaboración de estrategias apropiadas que enfoquen a la salud mental de los niños.
Los trastornos mentales más comunes en México son la ansiedad, los trastornos por uso de sustancias y la depresión, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica (ENEP) 2003, recordó la investigadora Shoshana Berenzon Gorn.
La especialista del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” (INPRFM), señaló en una entrevista que las mujeres presentan con mayor frecuencia fobias y depresión, mientras que los hombres abusan y dependen del alcohol.
Berenzon Gorn añadió que en general el 14.3 por ciento de la población experimentó algún trastorno de ansiedad en algún momento de su vida, siendo la fobia específica, la más frecuente. Explicó que la fobia específica incluye el miedo a un animal o alguna situación en concreto y representó el 7.1 por ciento de prevalencia entre los mexicanos, seguida de la fobia social con el 4.7 por ciento y de la ansiedad generalizada.
Si bien, el trastorno de ansiedad puede presentarse a cualquier edad, suele afectar a la población de entre los 19 y 35 años.
En ese sentido, la investigadora comentó que algunos estudios en adolescentes indican que si se presenta una fobia a temprana edad se tiene mayor riesgo de presentar un trastorno más grave a mayor edad.
En las adicciones, la dependencia al alcohol estuvo presente en el 5.9 por ciento de la población.
En tercer lugar se encuentran los trastornos afectivos, en los que se incluye a la depresión y a los trastornos bipolares con el 9.1 por ciento de la población que alguna vez en su vida los experimentó.
La depresión mayor, que se presentó en el 3.3 por ciento de la población, es un padecimiento altamente incapacitante, señaló la investigadora, quien agregó que se ha visto que quienes la padecen tienen importantes dificultades para acudir al trabajo o hacer algunas actividades cotidianas.
“Se sabe que los trastornos afectivos van en aumento y que cada vez son más frecuentes en hombres, aunque aún no con la misma prevalencia que se presenta en las mujeres”, dijo.
Añadió que pese a que se trabaja mucho en torno a la enfermedad mental, aún hay muchos mitos en torno a ella y cuesta trabajo verla como una enfermedad.“Muchas veces se cree que los problemas de salud mental son problemas de voluntad, de no tener ánimo, pero esto no es así. Son enfermedades y como tal deben atenderse”, mencionó.


