El día de ayer se dio el banderazo de salida a la campaña #PasiónQueDaVida, durante el partido América vs UNAM, en el Estadio Azteca. Durante el juego se repartieron más de 70, 000 tarjetas de donador de órganos de la campaña, hecho de la mayor relevancia dada la poca cultura de donación en nuestro país. De hecho, este el motivo por el que decidimos involucrarnos en ésta causa: Si la mitad de quienes mueren por muerte cerebral donara sus órganos y tejidos, se podrían realizar todos los trasplantes que requieren las más de 20, 000 personas que hoy están en lista de espera.
#PasiónQueDaVida promueve la donación de órganos como una forma de compartir nuestra pasión, ese intenso amor que ciertas cosas nos despiertan, de hacer que perdure y se multiplique en la cultura de donación de órganos y tejidos que necesitamos todos.
La muerte en un individuo se puede reconocer porque el corazón deja de funcionar (paro cardio-respiratorio) o por muerte encefálica (el tallo cerebral deja de recibir sangre).
La mayoría de las personas fallecen debido a un paro cardio-respiratorio, independientemente de la enfermedad que cause el cese de las funciones del corazón. En estos casos sólo se pueden donar tejidos como las córneas.
En el caso de las personas que fallecen por muerte encefálica se pueden donar sus órganos (corazón, riñones, hígado, pulmones, páncreas, etcétera) y tejidos.
No todas las personas que fallecen pueden ser donadoras de órganos. Se requiere una evaluación médica de las condiciones del cuerpo y de cada órgano en específico
Donación en vida: En algunos casos una persona puede donar algún órgano o porción de órgano sin que afecte su salud. A esto se le llama donación en vida. Por ejemplo, se puede donar un riñón gracias a que el ser humano posee dos y es posible llevar una vida normal con uno solo. El riesgo de la cirugía de extracción de un riñón es mínimo.Este procedimiento requiere de una evaluación médica del posible donador vivo. Los estudios que se realizan se conocen como protocolo de evaluación. Su propósito hacer una revisión sistemática para descartar cualquier riesgo sanitario para el propio donador y para el receptor.
Es común que cuando a una persona se le diagnostica la necesidad de un trasplante de riñón se consulte a su familia para saber si alguien tiene la disposición de donarle. También es posible que alguna persona que no tenga parentesco por lazos civiles, consanguíneos o por afinidad decida ser donador. Para esto se deben cumplir los requisitos legales. En otros casos se puede donar una porción de hígado sobre todo en el caso de padres que les donan a sus hijos. Menos frecuentemente es la donación de un pulmón.
De acuerdo con el artículo 333 de la Ley General de Salud, para realizar un trasplante de vivo deben cumplirse los siguientes requisitos por parte del donante:
Ser mayor de edad y estar en pleno uso de sus facultades mentales.
Donar un órgano o una parte de él siempre que su función pueda ser compensada por el organismo de forma adecuada y suficientemente segura.
Tener compatibilidad aceptable con el receptor.
Recibir la información completa sobre los riesgos de la operación y las consecuencias de la extracción del órgano, de parte de un médico distinto de los que intervendrán en el trasplante.
Otorgar su consentimiento de forma expresa, es decir, en un documento.
Cuando el donador no esté relacionado por algún parentesco se deberá cumplir con los siguientes requisitos establecidos en la Ley General de Salud:
Obtener la resolución favorable del comité de trasplantes del hospital, previa evaluación médica, clínica y psicológica.
El interesado en donar debe otorgar su consentimiento expreso ante un notario público y manifestar que recibió información completa sobre el carácter altruista, libre y consciente de la donación, sin que medie remuneración alguna.
Donación de personas fallecidas: Cuando una persona fallece por paro cardio-respiratorio o muerte encefálica y se cuenta con el consentimiento de su familia para la donación, se trata de una donación cadavérica. Por ello es muy importante que la familia conozca que existe la disposición del fallecido para donar sus órganos.
En el caso de la muerte encefálica: Se establece la causa del fallecimiento y se diagnostica clínicamente la muerte encefálica mediante un estudio de gabinete que demuestre en forma documental la ausencia de flujo encefálico arterial. Puede ser, por ejemplo, con un electroencefalograma o con otra tecnología con que cuente el hospital.
Se elabora el certificado de pérdida de la vida por el médico tratante. A partir de aquí es fundamental la rapidez del proceso pues en la muerte encefálica el corazón continúa latiendo durante algún tiempo, lo que permite que los órganos se conserven en funcionamiento. De presentarse el paro cardiaco disminuye la posibilidad de donar algunos órganos.
El probable donador es evaluado por el coordinador de donación para determinar si el fallecido es candidato o no para la donación de órganos. Si es adecuado se platica con la familia sobre la muerte encefálica y se le solicita la donación. Cuando la respuesta es positiva se avisa al comité interno de coordinación para la donación. En caso de que el hospital realice trasplantes, los órganos y tejidos serán para sus propios pacientes. Si no los realizan, la distribución se hará hacia otros hospitales previamente definidos por el comité interno.
Se redactan los documentos administrativos que respaldan el proceso de donación. En los casos en los que la pérdida de la vida esté relacionado con una investigación judicial se notifica al Ministerio Público para que informe si tiene alguna objeción para la extracción de los órganos, ya que podrían estar relacionados con la investigación de un delito.
Se convoca a los equipos médicos de trasplante para que realicen la extracción de los órganos y tejidos. Cada equipo de trasplante firma la recepción del órgano que extrajo. El comité interno del hospital donador da seguimiento a los trasplantes. Tanto el hospital generador como los hospitales que acudieron a tomar los órganos y tejidos están obligados a registrar los datos del donador y los receptores en el Sistema Informático del Registro Nacional de Trasplantes.
Una vez concluido el proceso se entrega el cadáver a la familia o se pone a disposición del Ministerio Público si así lo requiere.
En el caso de paro cardio-respiratorio: El coordinador de donación evalúa al probable donador, en caso de ser candidato continúa el proceso. Se explica a la familia la posibilidad de donación. En casos de que acepte se informa al comité interno de coordinación para la donación. Si el hospital realiza trasplantes, los órganos y tejidos serán para sus propios pacientes. Si no los realiza, la distribución se hará hacia otros hospitales previamente definidos por el comité interno.
Se redactan los documentos administrativos que respaldan el proceso de donación. En los casos en los que la pérdida de la vida esté relacionado con una investigación judicial se notifica al Ministerio Público para que informe si tiene alguna objeción para la extracción de los órganos, ya que podrían estar relacionados con la investigación de un delito.
Se convoca a los equipos médicos de trasplante para que realicen la extracción de los órganos y tejidos. Cada equipo de trasplante firma la recepción del órgano que extrajo.
El comité interno del hospital donador da seguimiento a los trasplantes. Tanto el hospital generador como los hospitales que acudieron a tomar los órganos y tejidos están obligados a registrar los datos del donador y los receptores en el Sistema Informático del Registro Nacional de Trasplantes.
Una vez concluido el proceso se entrega el cadáver a la familia o se pone a disposición del Ministerio Público si así lo requiere.
La donación de órganos es un proceso médico complejo y está sujeto a supervisión y verificación de diferentes autoridades. La ley prohíbe la extracción de órganos en establecimientos que no cuenten con la licencia sanitaria, por ello que no se realizan procesos de donación en servicio médico forense, hospitales que no cuenten con licencia, funerarias, casas particulares, la calle o cualquier otro lugar.
Si el personal del hospital requiere apoyo para la distribución de los órganos y tejidos obtenidos, solicita apoyo al Cenatra para que proporcione los datos de hospitales que realicen trasplante para que comité interno de coordinación para la donación en uso de sus atribuciones legales decida a cuáles serán enviados los órganos o tejidos.
Únete a #PasiónQueDaVida en pasionquedavida.org Y comparte tu voluntad con tus seres queridos. Esto es muy importante porque, dado el caso, siempre se consultará la posibilidad de donación con ellos. Muchas veces desconocen nuestra voluntad de donar órganos y tejidos. Muéstrales la tarjeta de donación y hablen al respecto, una pequeña charlalos pondrá al tanto.
Quizá después de conocer sobre el tema alguien de tu familia quiera sumarse a #PasiónQueDaVida. Incluso, Facebook habilitó la opción de indicarlo: entra a la sección Acontecimiento Importantes en tu Biografía, da click en agregar y selecciona la opción Salud y bienestar, ahí la primera opción es Donante de órganos, ¡elígela! Únete en pasionquedavida.org y descarga tu tarjeta digital para compartir en todas las redes sociales
* 14.18 personas por millón de habitantes son donadores.
* Si el 50% de las personas que mueren por muerte cerebral donaran sus órganos se podría atender a toda la lista de espera en México. (En 2016 murieron cerca de 17,000 personas por muerte cerebral, que pudieron ser donadoras de varios órganos)
(FUENTE: Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) de la Secretaría de Salud).


